Mataji Shaktiananda
Lo es. Y hablo de riqueza espiritual, lo materializado en un pedazo de terreno que ganó el valor atesorado por quienes hacen, de la vida en entrega, lo más preciado que existe.
Cada trino, aullido o chasquido queda ahora en armonía perfecta con la geometría visible, sonora y etérica, apostada ahí, en un espacio en el que se produce luz, la más enriquecedora que existe. Aquella que surge de la devoción y los principios de amor que se viven cuando los procesos de autoconocerse se van decantando y quedan expandidos e irremediablemente supeditados a amar, por voluntad, por necesidad, por gracia y bondad.
En la EVD se cree en los sueños y haber sentido que una ballena se movilizó corrientes a favor, nos hizo pensar que la clave estaba dada. Buscar fue encontrar, encontrar fue querer, querer fue hacer y surgieron los recursos más que materiales, humanos, quienes —abocados a reconstruir sin demora— rearmaron un espectacular espacio de sencillo y resonante calidez.

Gente de aquí y de allá tomó propuesta propia, y cuando se habla de gente es de quienes han desarrollado ese “don” que va por su talento, su capacidad y sus ganas de erigir un foco que se sumaría a la Fuente de Luz que somos.
Fue cuando de par en par, esa costa protegida, en medio de un hermosísimo parque, se abrió para recibir la propuesta de los Inmortales. Así quedamos como lo que somos: caminantes y, dada la situación más que espectacular que se adviene cada día, es el atardecer quien nos llama, al rompe de las olas, para entonar a la par el Gayatri Mantra y así cada día agradecer por el que fue y el que vendrá. Somos en Uvita, Los Caminantes del Atardecer, así es.
Y no fue poco atronador ver a más de doscientas personas, cada tarde, resolver desde sus almas ser parte del primer Mahashivaratri en aquellas costas feroces que bañaron sublimes los cuerpos sutiles al rugir de Rudra, energía que nos guió esta vez bajo los preceptos védicos para la avanzada en luz.
El primer Mahashivaratri en el Ashram Caminantes del Atardecer.
Estamos más que contentos por haber trazado el contraste que nos trajo desde los empinados Andes hasta un Pacífico bondadoso. Por lo que, en lo sucesivo, cuando el frío nos inhiba la caminata, nos lleve ahora a llenarnos los pies de arena.
Y si saben que el follaje anticipó —asimismo— su sincrónica paridad con la piedra verde y fue cuando lo vegetal y lo mineral se hicieron uno. El jaspeado lingam, de imponente verde, será quien defina las coordenadas más esplendorosas para que esta estación de luz emita en su bondad lo que es.

Quedamos en invitación siempre abierta para que la Verdad manifiesta les haga su íntimo llamado. El Ashram Caminantes del Atardecer es una nueva estación para las almas que de ahora en adelante sientan las ganas de teñirse entre azules y verdes providenciales.
Sobre la Escuela Valores Divinos
La Escuela Valores Divinos es una federación de organizaciones sin fines de lucro fundada por Mataji Shaktiananda, en el año 2000. Transmite la enseñanza del Shiva Kriya Yoga en 12 países de Latinoamérica, Estados Unidos y Europa, además de la modalidad online, en una propuesta de autoconocimiento abierta a toda persona. Junto a la enseñanza organiza actividades abiertas semanales y proyectos propios de estudios védicos, radio y publicaciones.


